El 28 de abril, con el apagón generalizado en la Península Ibérica, muchas de las instalaciones de autoconsumo fotovoltaico dejaron de generar energía mientras no había red. Queremos dedicar este breve artículo a explicar de forma clara cómo funcionan estos sistemas en un apagón.

¿Por qué los sistemas de autoconsumo no funcionan si la red exterior cae?

Los inversores fotovoltaicos están diseñados para funcionar siempre sincronizados con la red de distribución. Si la red falla, estos inversores se apagan automáticamente, por la normativa vigente, para evitar el efecto “isla”: que la instalación siga alimentando sin control un tramo de red que podría estar siendo reparado, poniendo en riesgo a los operarios y al resto de usuarios.

Al no existir continuidad de tensión y frecuencia estables tras la caída general, el inversor no puede ajustar su salida de forma segura y controlada. Por ello, sin esta señal de referencia, el equipo no puede arrancar.

Cada vez más instalaciones incorporan baterías, pero, si el inversor asociado a ellas  no está preparado para realizar “backup” (generando su propia red), con los mecanismos de seguridad necesarios para aislarse temporalmente de la red de distribución pública, tampoco podrá energizar la red interior de un edificio o fábrica tras un apagón. Las baterías en una instalación de autoconsumo con una configuración normal están preparadas y legalizadas para generar ahorros a través de la gestión de la energía excedentaria y de otras estrategias, pero no para crear un sistema de respaldo aislado de la red.

¿Existen alternativas para afrontar un apagón con las menores afecciones posibles?

Un sistema de producción de energía para autoconsumo está diseñado, en general, para funcionar conjuntamente con la red de distribución pública por normativa de seguridad, produciendo energía de una forma muy competitiva.

Para el caso de consumidores que consideren que tienen ciertos consumos críticos, el reglamento de baja tensión nos permite trabajar con sistemas autónomos:

  • Para cargas criticas pequeñas muy puntuales, como por ejemplo sistemas informáticos: se utilizan Sistemas de Alimentación Ininterrumpida  (SAI) (batería de respaldo).
  • Para proporcionar más autonomía a consumos de mayor magnitud se utilizan sistemas con baterías con una configuración específica para trabajar, conjuntamente con una instalación fotovoltaica o un grupo generador diésel o de gasolina, generando una red interior aislada temporalmente de la red de distribución pública. Requieren la elaboración de un proyecto que considere la situación y necesidades de cada caso.

Si es de vuestro interés, podéis contactarnos para plantear la mejor solución para vuestro caso concreto.



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