¿Cuánto cuesta producir un kWh de origen solar?

El coste de un kWh de origen solar es el resultado de dividir todos los costes asociados a la instalación fotovoltaica entre toda la energía que esta tecnología será capaz de producir a lo largo de su vida útil. Para ello, es necesario tener en cuenta, por un lado, el coste que supone la inversión a realizar para adquirir el sistema fotovoltaico y, por otro lado, los desembolsos anuales que se realizarán en concepto de operación y mantenimiento de la planta en el futuro (que habitualmente se revalorizan según el índice de precios al consumo). La energía producida por la instalación será la suma de la energía producida durante su vida útil (por ejemplo, 30 años, la duración actual de la garantía de potencia de los módulos fotovoltaicos), ajustada por la degradación anual de los paneles.

Este coste puede ayudarnos a comparar eficazmente entre distintas alternativas de suministro eléctrico, así como a elegir entre distintos proveedores de la misma tecnología.

En el año 2022, el coste de las instalaciones fotovoltaicas para autoconsumo industrial arrojaba un coste del kWh de origen solar a largo plazo que rondaba los 3 céntimos de euro. Sin embargo, dos años después, debido al descenso en el coste de las instalaciones, el coste del kWh a largo plazo se sitúa alrededor de los 2 céntimos de euro, una cifra que apenas supera los costes regulados del mercado eléctrico para los grandes consumidores. De esta forma, las instalaciones fotovoltaicas para autoconsumo industrial se han convertido en 2024 en la fuente de electricidad más competitiva.

¿Por qué ha disminuido tanto el coste de las instalaciones fotovoltaicas?

Tras un 2022 en el que los altos precios de la electricidad y la convocatoria de las subvenciones Next Generation impulsaron la demanda de instalaciones fotovoltaicas para autoconsumo, los principales agentes que operan en el mercado (ingenierías instaladoras, distribuidores, fabricantes, etc.) hicieron estimaciones ambiciosas para el año 2023. Sin embargo, la vuelta a la normalidad del precio de la electricidad y el aumento de los tipos de interés enfriaron la demanda y crearon un exceso de oferta.

Podemos decir que, aproximadamente, alrededor de la mitad del coste de las instalaciones fotovoltaicas corresponde a los módulos fotovoltaicos. Los factores mencionados son responsables de que a finales de 2023 se estimara que había un total de 80 GWp de módulos almacenados en Europa. Utilizando los datos mensuales publicados por pvXchange sobre la evolución del precio de los módulos fotovoltaicos más utilizados en el autoconsumo industrial (módulos estándar, generalmente con células monocristalinas y con eficiencias de hasta un 22%) observamos que, en octubre de 2022, se alcanzó un máximo relativo (a 0,35€/Wp) y que, desde entonces, su coste se ha reducido un 60% (hasta los 0,13€/Wp). Esto se ha traducido en un descenso del coste de las instalaciones fotovoltaicas cercano al 30%.

Fuente: Solarfam Ingeniería

Como podemos ver, el sector del autoconsumo industrial en 2024 se encuentra en la situación contraria a la experimentada en el año 2022. Esto se traduce en una oportunidad única para las empresas que opten ahora por sumarse al autoconsumo y para las que opten por ampliar su instalación existente, ya que la situación actual del mercado les permitirá ser capaces de producir su propia energía de origen renovable a un coste a largo plazo más competitivo que nunca: cercano a los 2 céntimos de euro por kWh. Además, actualmente estamos frente a un mercado con un mayor grado de madurez, capaz de ofrecer servicios complementarios avanzados, como alternativas de financiación o medidas de seguridad adicionales.



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