La situación en el mercado mayorista

En los últimos meses, el mercado mayorista se ha comportado de manera excepcional: en lo que va de año, hemos asistido, no sólo a precios bajos, sino también a un total de 28 días con precios negativos, una cifra muy superior a los 9 que se encontraron en todo el año 2023. Es el resultado de la combinación de una oferta alta y competitiva y una demanda débil.

En un artículo para El periódico de la energía, Javier Colón resumía en cuatro las condiciones que habían hecho posible esta situación:

Demanda:

  1. Una demanda de electricidad excepcionalmente baja. Parece que el autoconsumo, la eficiencia energética y la deslocalización de ciertas industrias han tenido un efecto significativo.
  2. Una buena situación también en Francia, que ha tenido temperaturas suaves y buena generación renovable, por lo que no ha necesitado importar. De hecho, durante muchas horas con precios negativos en la península, hemos importado energía desde Francia, donde los precios eran aún más negativos.

Oferta:

  • Una extensa producción de energía renovable. Varios temporales han favorecido la generación eólica, la capacidad solar sigue en constante crecimiento y la producción hidroeléctrica ha sido extraordinariamente alta gracias a las abundantes lluvias, especialmente en la región noroeste.
  • Además, la disponibilidad de las plantas nucleares ha sido completa, salvo por las que han tenido que detenerse debido a los bajos precios.

Todo ello ayuda a explicar la situación de precios bajos e incluso negativos que hemos vivido en el mercado mayorista (que son posibles desde que en julio de 2021 se modificaran los límites de pujas en el mercado mayorista de entre 0 y 180 €/MWh a entre -500 y 3.000 €/MWh para adaptarlos a la regulación europea). Es esperable que, una vez se reviertan estas condiciones (por ejemplo, aumento de la demanda eléctrica), los precios del mercado mayorista vuelvan a la normalidad.

El efecto para los autoconsumidores con excedentes

Las empresas que han apostado por el autoconsumo y que por su patrón de consumos no pueden aprovechar toda la producción fotovoltaica, han podido tramitarse i) bajo la modalidad sin excedentes, en cuyo caso se instala un sistema de antivertido que, como su propio nombre indica, evita el vertido de excedentes a la red en momentos en los que la demanda de la fábrica no es capaz de consumir toda la producción fotovoltaica, o bien ii) bajo la modalidad con excedentes. En este último caso, las empresas están operando en el mercado mayorista a través de una comercializadora que actúa de representante y con la que habrán firmado un contrato en el que se recoge cómo serán retribuidos los excedentes de la instalación fotovoltaica: o bien a un precio fijo pactado (por ejemplo, 50€/MWh), común en los casos de compensación simplificada, o bien al precio variable resultante de la casación de las curvas de oferta y demanda en el mercado mayorista. Además, a esta liquidación resultante de valorar la energía excedentaria, se le resta el coste de representación por parte de la comercializadora y las penalizaciones que impone Red Eléctrica en caso de que se presenten desvíos con respecto a la previsión de vertido. Si los precios en el mercado mayorista son negativos o cercanos a cero, la retribución que se percibe por los mismos se ve menguada y, en el peor de los casos, puede no ser suficiente para hacer frente a los costes de representación y de los desvíos, dando lugar a algunas facturas puntuales de venta de excedentes con un ligero importe negativo.

Con todo ello, vemos que la situación de precios bajos y negativos en el mercado mayorista únicamente afecta a aquellos autoconsumidores que tengan tramitada su instalación bajo la modalidad con excedentes y que tengan un acuerdo de precio variable para la remuneración de la energía excedentaria con su comercializadora representante. Para el resto de empresas con una instalación de autoconsumo, la situación en el mercado mayorista no tiene un impacto directo, ya que la energía que les aporta su instalación de autoconsumo les ayuda a ahorrar en la factura de la electricidad, donde pagan el precio minorista de la electricidad, que es superior al precio del mercado mayorista porque incluye los costes regulados, los peajes de acceso, los cargos, margen de la comercializadora, etc.

El almacenamiento en baterías como solución

Una alternativa para aprovechar la energía excedentaria es la instalación de un sistema complementario de almacenamiento de electricidad. Además de obtener un ahorro por la energía excedentaria (guardándola para consumirla más tarde), el sistema de almacenamiento ofrece otras formas de ahorro adicionales mediante el arbitraje (cargar la batería en periodos de precios baratos para descargarla en periodos de precios más caros), el ahorro en excesos de potencia (descargándola en los momentos en los que la fábrica necesita más potencia de la contratada sin incurrir en penalizaciones) y el ahorro en potencia contratada (descargando la batería regularmente en las horas de los periodos más caros para poder reducir la potencia contratada en dichos periodos).

Con todo ello, vemos que los sistemas de almacenamiento, parte de nuestra solución integral para el autoconsumo industrial, no sólo pueden ayudar a los clientes que estén experimentando las consecuencias adversas de los precios actuales en el mercado mayorista, sino que además proporcionan ahorros adicionales en la factura de la electricidad.



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