Estas últimas semanas, precisamente desde comienzos de junio, los precios en el mercado mayorista de la electricidad durante las horas de generación solar han repuntado respecto a los valores observados durante la pasada primavera. Así se puede apreciar en el siguiente gráfico, que muestra la media de los precios recogidos en el mercado mayorista durante las horas solares cada semana del año.

Tras un enero que se mantiene como el mes más caro del año, los meses siguientes mostraron una tendencia descendente hasta alcanzar los valores más bajos del año en abril. Sin embargo, desde el mes de mayo, pero más notablemente en el mes de junio, observamos un cambio en esta tendencia, con precios en aumento que han convertido a julio en el segundo mes más caro del año, ligeramente por debajo de enero.

¿En qué se diferencian las condiciones del mercado de primavera de las de verano? ¿Cómo afectan estos precios a la rentabilidad de las instalaciones en autoconsumo fotovoltaico?

Cambio de condiciones en el mercado mayorista

El precio del mercado mayorista es fruto de la casación de las curvas de oferta y demanda, tal y como hablamos en el artículo composición del precio de la electricidad. La curva de oferta la componen las pujas oferentes de las distintas tecnologías de generación; la curva de demanda la componen las pujas compradoras de las comercializadoras de electricidad y de los grandes consumidores que acuden directamente al mercado a comprar la electricidad que necesitan. Debido a que la fijación del precio es marginalista, el precio de casación es el que se usa para retribuir a todas las tecnologías y el que pagan todos los compradores.

Por el lado de la oferta, se obtienen precios bajos cuando la generación renovable es alta, ya que sus pujas son generalmente más bajas que las del resto de tecnologías que trabajan a partir del uso de gas, diésel u otras fuentes de energía fósiles. En primavera la producción renovable fue superior a la que encontramos en verano. A pesar del aumento en la generación de las tecnologías solar térmica y fotovoltaica que ocurre en verano debido a los mayores niveles de radiación, observamos una bajada en la aportación hidráulica (meses menos lluviosos) y eólica (meses menos ventosos). Esto ha supuesto que las tecnologías no renovables sean necesarias en menor medida en primavera que en verano, dando lugar a precios más bajos que en verano.

Por el lado de la demanda, en los meses de abril, mayo y junio se registraron unos niveles de demanda inferiores. Esto se debe a múltiples factores, entre los que podemos destacar la escasa necesidad de climatización derivada de las temperaturas primaverales, en comparación con la necesidad de calefacción del invierno y de enfriar los edificios en el verano. De hecho, en el mes de julio se ha registrado un aumento de la demanda de un 13% con respecto al mes anterior, principalmente motivado por las dos olas de calor registradas por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) del 18 al 20 y del 23 al 25 de julio.

Efecto sobre la rentabilidad en instalaciones fotovoltaicas para autoconsumo

Las instalaciones fotovoltaicas para autoconsumo producen un ahorro en la factura de la electricidad, ya que parte del consumo que se necesita en la empresa es satisfecho por la energía producida por el sistema de autoconsumo. Cuánto más alto es el precio que paga el consumidor por la energía que demanda de la red, mayor es el beneficio que genera el sistema de autoconsumo y, por lo tanto, mayor es la rentabilidad de la inversión en este activo.

Unos precios más elevados en el mercado mayorista implican unos precios minoristas mayores, que son los que las empresas pagan a las comercializadoras por la compra de electricidad. La diferencia entre el precio mayorista y el minorista se detalla en el artículo de los precios de la energía y su impacto en la rentabilidad del autoconsumo; pero, básicamente, consiste en que los precios minoristas incluyen, además del coste del mercado mayorista, los peajes de acceso y los cargos, otros costes regulados del mercado y el impuesto eléctrico.

Tras una primavera en la que se ha puesto en duda la rentabilidad de estas instalaciones por los precios bajos en el mercado mayorista, los meses de verano, especialmente julio, han traído de vuelta valores similares al precio promedio de la electricidad en el año 2023, que se situó en 85,5 €/MWh. Además, esta situación no es únicamente achacable a las condiciones del verano, sino que se espera que el futuro próximo ofrezca valores de precios similares. Si atendemos a los valores del mercado de futuros publicados por el Operador del Mercado Ibérico (OMIP), encontramos valores en torno a los 90€/MWh y los 80€/MWh para el precio al que se intercambia ahora la electricidad que será entregada durante el último trimestre del año y el primer trimestre del año que viene.



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